Quien podría pensar que las cosas se darían de este modo…. mmmm uno que sale a la universidad con las mejores ganas prestando mucho oído a todo lo nuevo, opiniones discusiones, cafés después de las clases, música, the doors, LSD, Lewis Carroll… a veces también en carros. Experimentar. Al final que es lo que te detiene… pues nada, y piensas siempre: ¿pues sino lo hago ahora cuando?, y ahí viene el primero, ya ni recuerdas exactamente como fue, en fiesta drogado y con muchas risas, pero, ¿normal no? Ósea un beso, ya que mas da y no se siente mal. Recuerdas que te gustaba como se vestía tu mama, recuerdas que te quedabas ahí pegadote viendo como ella se estaba viendo, los dos frente al espejo, y sombras y rimel y pestañas (porque estaban de moda las pestañas) Que tal viaje no, un súper flashback de tu primer beso gay y drogado a recordar tus mañoserías de nene. Así pasa cuando eres muy mimado.
Ahora en la mesa a tus 43 y recién con niños de 9, es que la vida es para vivirla tu solito y sin nadie mas. Claro que nunca te alejaste del todo de esas mañas, de esos harapos y las faldas. Y si te casaste fue por que te gusto como se vestía, si hasta te excitas mas de solo verla, a veces con un boxer, con tu boxer y tu muy discreto te pones su lencería, como quien esta jugando nada mas…
En la mesa con tus niños de 9 tu mujer de 33 y sus padres de 56 un poquito mas viejos que tu, fácil y el viejo era de las buenas promociones del colegio, colegio para solo hombres bien machito, y pues si, el viejo resulto bien machito, aunque siempre tenga que escudarse en su vieja mujer y en sus hijas. Tu no te escudas nunca tu siempre sacas la cara, tu eres lo suficientemente machito para fumarte un porro aunque estés en pantimedias eso si que es machito. Pero los viejos padres no comprenderán jamás, así que mejor calladito nomás y a disfrutar de la malaya solo es una cena de las miles que ya tuviste con ellos, de las que tuviste en su propia casa cuando le metías mano por debajo del mantel, cuando le metías mano a su linda y virginal hijita que siempre cuando follaba te decía de perrito de perrito; así es la vida.
El comentario que no querías escuchar, tu amigo el que murió la semana pasada ahora esta como plato de fondo en esta cena familiar, y como le dan, todos pican por aquí y por allá, no van a dejar ni huesos. Javier o Javiera murió queriendo estar más vivo que los presentes en la mesa (con excepción de los niños), murió de lentejuelas, falda corta, sin blusa, con unas tetotas de silicona; en el cruce de La Merced con Sta. Marta. Salvaje ¡salvaje! la molieron a palazos, ni siquiera pudieron gastar una bala los malditos, porque según la necropsia los 23 balazos se los metieron como a los dos días de muerta. ¿Pero que puta tiene el mundo? En que carajos esta pensando cuando deja hacer estas cosas… mira que si Javier no trabajase… y ni por estas por que así sea un vago que acaso no hay 700 000 que están igual solo que sin las tetotas. Tercer mundo, tercer mundo, y si que trabajaba: Mercaderes 402 oficina 306-A, si que trabajaba. Su esposa también sabía vestirse; teníamos el sueño de algún día (o noche) poder verlas a las dos juntitas, ya no se va a poder.
Que más da, un maricón menos / y quien iba pensarlo de Javier / hay hijita con esos nunca se sabe / y como quedaran los hijos /
Ya me da igual. Ni me pone nervioso el que siquiera se enteren de que cosa son aquellos viajes de negocios. Es que no tienen ni la más puta idea; pero por suerte ya estamos en el sobremesa, media hora más de historias viejas sobre El Hipódromo de Porongoche y ya. Acostar a los nenes que si no mañana no se levantan para la escuela, un polvito que todavía jalo y estoy de ganas y mañana fin, a pasear por Umacollo que ya me pasaron la voz: “ahí no jode nadie”
Ahora en la mesa a tus 43 y recién con niños de 9, es que la vida es para vivirla tu solito y sin nadie mas. Claro que nunca te alejaste del todo de esas mañas, de esos harapos y las faldas. Y si te casaste fue por que te gusto como se vestía, si hasta te excitas mas de solo verla, a veces con un boxer, con tu boxer y tu muy discreto te pones su lencería, como quien esta jugando nada mas…
En la mesa con tus niños de 9 tu mujer de 33 y sus padres de 56 un poquito mas viejos que tu, fácil y el viejo era de las buenas promociones del colegio, colegio para solo hombres bien machito, y pues si, el viejo resulto bien machito, aunque siempre tenga que escudarse en su vieja mujer y en sus hijas. Tu no te escudas nunca tu siempre sacas la cara, tu eres lo suficientemente machito para fumarte un porro aunque estés en pantimedias eso si que es machito. Pero los viejos padres no comprenderán jamás, así que mejor calladito nomás y a disfrutar de la malaya solo es una cena de las miles que ya tuviste con ellos, de las que tuviste en su propia casa cuando le metías mano por debajo del mantel, cuando le metías mano a su linda y virginal hijita que siempre cuando follaba te decía de perrito de perrito; así es la vida.
El comentario que no querías escuchar, tu amigo el que murió la semana pasada ahora esta como plato de fondo en esta cena familiar, y como le dan, todos pican por aquí y por allá, no van a dejar ni huesos. Javier o Javiera murió queriendo estar más vivo que los presentes en la mesa (con excepción de los niños), murió de lentejuelas, falda corta, sin blusa, con unas tetotas de silicona; en el cruce de La Merced con Sta. Marta. Salvaje ¡salvaje! la molieron a palazos, ni siquiera pudieron gastar una bala los malditos, porque según la necropsia los 23 balazos se los metieron como a los dos días de muerta. ¿Pero que puta tiene el mundo? En que carajos esta pensando cuando deja hacer estas cosas… mira que si Javier no trabajase… y ni por estas por que así sea un vago que acaso no hay 700 000 que están igual solo que sin las tetotas. Tercer mundo, tercer mundo, y si que trabajaba: Mercaderes 402 oficina 306-A, si que trabajaba. Su esposa también sabía vestirse; teníamos el sueño de algún día (o noche) poder verlas a las dos juntitas, ya no se va a poder.
Que más da, un maricón menos / y quien iba pensarlo de Javier / hay hijita con esos nunca se sabe / y como quedaran los hijos /
Ya me da igual. Ni me pone nervioso el que siquiera se enteren de que cosa son aquellos viajes de negocios. Es que no tienen ni la más puta idea; pero por suerte ya estamos en el sobremesa, media hora más de historias viejas sobre El Hipódromo de Porongoche y ya. Acostar a los nenes que si no mañana no se levantan para la escuela, un polvito que todavía jalo y estoy de ganas y mañana fin, a pasear por Umacollo que ya me pasaron la voz: “ahí no jode nadie”
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